domingo, 5 de abril de 2009

Iowa da el sí a los matrimonios gay


Una vez más se hace historia. El viernes 3 de abril Iowa se convirtió en el tercer estado de Estados Unidos, tras Massachusetts y Connecticut, en legalizar los matrimonios gay. Además, a esta pequeña lista se podría sumar esta semana Vermont, cuya Cámara Baja aprobó también el pasado viernes estas uniones, pero ahora hay que ver qué sucederá con el prometido veto del gobernador.
La decisión de la Corte Suprema de Iowa coloca a este estado como el único del centro del país en declarar inconstitucional las leyes que limitaban el matrimonio sólo entre una mujer y un hombre.
Aunque ya han salido voces contrarias a esta decisión, y que han asegurado que empujarán una enmienda a la Constitución del estado, no se espera que esto pueda ocurra sino hasta el 20012.
La comunidad gay de Estados Unidos sigue haciendo historia día a día, con importantes triunfos en la lucha por lograr igualdad de derechos, aunque aún falta mucho por hacer.

sábado, 4 de abril de 2009

Las dos caras de la Europa gay


Europa siempre ha sido vista como uno de los continentes con la sociedad más desarrollada y liberal del planeta. Esto, sin embargo, no significa que los europeos sean personas completamente abiertas y tolerantes a todos los estilos de vida, sin discriminación. Suena como una contradicción…pues así es.
En el tema de los derechos civiles de la comunidad gay Europa presenta dos caras: Una positiva y otra negativa.
Tan sólo el pasado primero de abril, el parlamento sueco aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, convirtiendo a Suecia en el quinto país europeo, junto a España, Bélgica, Holanda y Noruega, en permitir estas uniones. Esto da una sensación de que Europa se ha convertido en una especia de “paraíso” para las parejas gay, donde las leyes los protegen, evitando que las tradiciones religiosas y culturales se impongan.
Pero hay otra realidad mucho más cruda que enfrentan las personas gay en Europa: la creciente homofobia que está presente en todas las aéreas de la vida social. Un estudio difundido esta semana por la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE, reveló que la comunidad LGBT en Europa es objeto de constante de discriminación, hostigamiento y violencia en todo el continente.
El informe, que muestra la cara menos amigable de Europa hacia los gay, señala que la homofobia, representada en ataques físicos y agresiones de todo tipo, es evidente en las escuelas, los centros médicos y hasta en los propios trabajos. Lo peor, es que muy pocos de los delitos de intolerancia son reportados a la policía.
Como ejemplo de esta lamentable realidad, el estudio resalta como las posturas religiosas y políticas en países como Italia, Bulgaria, Hungría y la República Checa, han evitado que logren avanzar normas que otorguen derechos a la comunidad LGBT. También pone como ejemplo los innumerables obstáculos que los organizadores de los actos del orgullo gay deben enfrentar en países como Estonia, Letonia, Bulgaria, Rumania y Polonia.
Esto demuestra la urgente necesidad de que las 27 naciones del bloque europeo empujen una legislación que acabe con la discriminación y proteja la comunidad gay. As su vez, se deben imponer leyes que castiguen de manera rigurosa los actos de violencia. A pesar de grandes avances como el registrado esta semana en Suecia, la otra cara negativa de Europa evidencia que este continente está lejos de ser el “paraíso” para los gay.

domingo, 29 de marzo de 2009

Que Nueva York se contagie de sus estados vecinos


Esta semana es decisiva en los esfuerzos de la comunidad gay por conseguir la igualdad de derechos. En Vermont, Nueva Hampshire y Maine, se realizarán votaciones en las legislaturas locales, para aprobar o rechazar leyes que permitan el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Este movimiento que sigue tomando fuerzas en el área de Nueva Inglaterra, con Massachusetts y Connecticut a la cabeza por ser los únicos estados del país donde se permiten los matrimonios gay, también esta sintiéndose en Nueva York, ya que importantes líderes políticos han salido en los últimos días a dar su respaldo públicamente, a pesar de que todavía no se ha visto una acción decisiva que ponga este tema en la agenda legislativa en Albany.
Tras el cambio de postura del senador por Nueva York Charles Schumer, quien hasta hace pocos días sólo apoyaba las uniones civiles, otro quien ha vuelto a dejar bien claro su respaldo a los matrimonios gay es el alcalde neoyorquino Michael Bloomberg.
La semana pasada Bloomberg reafirmó su posición de apoyo este asunto, y dijo durante un evento en el Gay and Lesbian Center en Manhattan, que volvería a pedir a los legisladores estatales aprobar una medida parecida a la alcanzada en los estados vecinos.
Sin embargo, aunque las posturas de los legisladores en el resto de Nueva Inglaterra pudieran estar ejerciendo alguna influencia en sus contrapartes neoyorquinos, el mismo Bloomberg reconoció que Albany no esta lista todavía para aprobar una ley que permita los matrimonios gay.
Si bien en Nueva York se reconocen los derechos de las parejas que haya contraído matrimonio en otra jurisdicción, luego de una orden de mayo del 2008 del gobernador Paterson, todavía no se ha presentado formalmente una legislación para que se apruen estas uniones. En el vecino Nueva Jersey, por ejemplo, donde ya hay una ley que permite las uniones civiles, se ha visto un movimiento más fuerte para presentar antes de fin de este año una ley que permita los matrimonios como tal.
Esperemos que Nueva York se siga contagiando de este movimiento que se está dando en los estados del Norte de la Costa Este, y que los legisladores demócratas, que tomaron el control de la Legislatura estatal tras las elecciones del pasado noviembre, dejen de un lado los artificios políticos con sus contrapartes republicanos y den un paso firme para otorgarles derechos civiles a todos los neoyorquinos por igual.

miércoles, 25 de marzo de 2009

La revolución en Venezuela también es para los gay


La patria de Bolívar ha estado en constante cambio desde que Hugo Chávez llegó al poder hace 10 años, y la comunidad gay venezolana no escapa a ello. Esta semana se anunció que la Asamblea Nacional tiene previsto legalizar las uniones gay, otorgándoles el nombre de “asociaciones de convivencia”.
El artículo estará incluido en la nueva “Ley Orgánica para la Equidad e Igualdad de Género” que el cuerpo legislativo discutirá en una sesión final en los próximos días. Esto sin duda es un gran avance para la comunidad gay venezolana, que como el resto de los gay en Latinoamérica, ha tenido que soportar constantes humillaciones y violencia producto de una cultura machista y una sociedad profundamente religiosa, cuyas creencias impulsan la discriminación hacia este colectivo.
El respeto de los derechos humanos debe ser un baluarte de cada sociedad y gobierno, indiferentemente cualquiera sea su ideología. Es aplaudible que el Gobierno chavista, que ha insistido constantemente en hacer cambios a la Constitución, este buscando que la leyes también amparen a las personas gay, dándoles la oportunidad para que puedan unirse legalmente y disfrutar de los beneficios que las leyes otorgan a las matrimonios heterosexuales.
En otro país de América Latina también se están dando pasos similares para garantizar derechos civiles a las parejas gay. En Costa Rica se anunció ayer que la Sala Constitucional evaluará la forma de hacer un cambio al artículo 242 del Código de Familia, para así permitir las uniones de personas del mismo sexo. El mencionado articulo indica que “la unión de hecho pública, notoria, única y estable por más de tres años entre un hombre y una mujer que posean aptitud legal para contraer matrimonio, surtirá todos los efectos patrimoniales propios del matrimonio formalizado legalmente”. Es esa parte específicamente de “entre un hombre y una mujer”, la que se busca cambiar por “entre personas”, y así darle cabida las parejas gay.
Estos avances son positivos. Pero todavía hay mucho por hacer en Latinoamérica para lograr una verdad igualdad de derechos para las personas gay. Un campo en donde hay mucho trabajo por hacer es en la lucha contra la homofóbica y la violencia.