martes, 12 de mayo de 2009

¿Será Nueva York el número seis?



Los esfuerzos por lograr igualdad para las parejas del mismo sexo en Nueva York están dando sus frutos y este martes 12 de mayo, la Asamblea estatal aprobó una ley que reconoce los matrimonios gay, colocando a este estado en el camino a convertirse en el sexto del país en permitir estas uniones.
Aunque definitivamente estamos un paso más cerca, no se puede cantar victoria todavía. Aún queda un arduo camino por recorrer. La ley aprobada por la Asamblea es similar a una medida votada en el 2007, que luego murió en el Senado estatal. Lo mismo podría ocurrir esta vez, ya que aunque a diferencia del 2007 los demócratas ahora son mayoría en el Senado, todavía no hay un claro apoyo en la cámara alta para aprobar esta ley.
Algo positivo es que incluso miembros de la Asamblea que votaron contra la medida en el 2007, el martes votaron a favor. Si lo mismo ocurre en el Senado, la batalla está ganada, ya que el gobernador David Paterson sin duda firmaría la ley.
Luego que el mes pasado Paterson introdujera de nuevo el proyecto de ley del matrimonio gay para su debate, los esfuerzos para lograr su aprobación en Nueva York se han redoblado y han contado con la influencia positiva de las victorias obtenidas recientemente en Vermont y Maine. A su vez, el pasado jueves, la Asamblea de New Hampshire votó a favor de una ley similar que ahora está a la espera de la firma del gobernador.
Poco a poco la gente en este país tendrá que entender que esta lucha no es un asunto religioso sino de igualdad ante la ley. Aunque son importantes las victorias que se han obtenido ya en cinco estados, desearíamos que esta lucha fuera por un reconocimiento federal total a los derechos civiles de las personas gay.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Con Maine van cinco victorias y podrían ser más esta semana


Esta ha sido una semana de importantes triunfos para la comunidad LGBT de Estados Unidos, y podría haber más antes del viernes. Tan sólo un día después de que el concejo municipal del Distrito de Columbia, nombre oficial de Washington DC, aprobara una ley para reconocer los matrimonios gay contraídos en otras partes del país, este seis de mayo el estado de Maine aprobó estas uniones convirtiéndose en el quinto estado de la nación donde las personas del mismo sexo pueden casarse.
En esta misma columna habíamos escrito sobre cómo estos vientos de cambio se estaban sintiendo con fuerza en la región Noreste del país. Con la decisión de Maine, el área de Nueva Inglaterra se ha convertido en una especie de epicentro de los derechos civiles. Tras la aprobación de los matrimonios gay en Maine, Massachusetts, Vermont y Connecticut, sólo faltarían los estados de Rhode Island y New Hampshire. Sin embargo, esto puede cambiar en cuestión de horas, ya que tambien este seis de mayo se debatió una ley similar en New Hampshire que sería presentada para la firma del gobernador antes del que termine esta semana. En el caso de Rhode Island no se espera que alguna legislación sea pasada este año.
Aunque la victoria en Maine no es cien por ciento segura, ya que los grupos opositores podrían conseguir las firmas necesarias para llevar la nueva legislación a un referendo popular, tal como ocurrió en California, la comunidad gay de Estados Unidos sabe que el paso dado en Maine seguirá teniendo efectos positivos en otros estados como Nueva Jersey y Nueva York, donde ya se están impulsando legislaciones similares.
La lucha por la igualdad de derechos debe seguir. Maine es sólo un paso más hacia la meta de lograr que las personas gay dejemos de seguir siendo tratados como ciudadanos de segunda clase y seamos protegidos por las mismas leyes estatales y federales que los demás.

jueves, 30 de abril de 2009

Un paso positivo contra los crímenes de odio


Este miércoles 29 de abril la comunidad gay de Estados Unidos dio un paso más en una batalla en la que ha estado luchando por más de diez años. La Cámara de Representantes aprobó la Ley Federal Contra los Crímenes de Odio, conocida también como el Acta Matthew Shepard.
Esta es una victoria importante por dos razones. En primer lugar, porque ahora la comunidad LGBT se acerca más al objetivo de contar con una legislación federal que reconozca los crímenes cuando son motivados por la orientación sexual de una persona, y en segundo lugar, porque la ley hace nombre a Shepard, un joven gay de apenas 21 años que murió víctima de un cruento ataque producto de la homofobia.
Con esta medida se le otorgan recursos adicionales a las autoridades locales para que puedan investigar de una manera más adecuada los crímenes que tienen como origen la raza, la etnicidad, el sexo, la religión, la nacionalidad, la orientación sexual, la identidad sexual y la incapacidad. Pero quizás uno de los aspectos más importantes, es que con la nueva ley las agencias federales pueden intervenir en una investigación cuando las agencias locales no puedan o se nieguen a actuar ante un crimen de odio.
Ahora la ley debe pasar la aprobación del Senado antes de ser presentada para la firma del presidente Barack Obama. A diferencia de su antecesor George W. Bush, quien hace dos años vetó una ley similar, Obama ha pedido al Congreso que acelere esta medida, asegurando que será una protección más a los derechos civiles.
Las leyes federales actuales sólo permiten la investigación en crímenes de odio originados por la raza, la nacionalidad o religión, y sólo si la víctima estaba realizando a la hora del crimen alguna actividad considera de carácter federal, como ejerciendo el voto.
En octubre de 1998 Matthew Shepard fue maniatado y golpeado en Wyoming por la sola razón de ser gay. Tras su brutal muerte se creó un movimiento para reformar la ley federal contra los crimines de odio, con el fin de que se contemplara a la orientación sexual como una de las causas que se investiguen y se castiguen. Muertes como la de Matthew deben de detenerse y una ley federal de este tipo será sin duda un paso importante para alcanzar ese objetivo.

sábado, 18 de abril de 2009

Una esperanza para las parejas gay de Nueva York


El movimiento que se esta dando en el Noreste de Estados Unidos por lograr la igualdad de derechos para la comunidad gay se siente cada vez más en Nueva York. Otra vez el gobernador David Paterson esta impulsando una legislación para convertir a este estado en el quinto de la nación donde las parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio.
El jueves 16 de abril Paterson anunció, en compañía del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, que introducirá en la Asamblea estatal en Albany un proyecto de ley para legalizar los matrimonios gay. De esta forma el mandatario estatal quiere seguir los pasos de Connecticut, Vermont y Massachusetts, al igual que el estado central de Iowa, los cuales ya han aprobado leyes similares y le han otorgado a las parejas del mismo sexo los mismos derechos de los matrimonios entre personas heterosexuales.
Pero esta no es la primera vez que en Nueva York se ve un movimiento de este tipo. Hace dos años se introdujo un proyecto igual, que aunque consiguió la aprobación de la Cámara Baja estatal, fue frenado en el Senado. En esta oportunidad, a pesar de que los demócratas cuentan con mayoría, tampoco se espera que haya mucho éxito en el Senado.
Lo importante es que la presión se esta haciendo sentir y que Nueva York esta siguiendo los pasos para que todos sus ciudadanos cuenten con los mismos derechos civiles sin importar su orientación sexual. Tras la iniciativa de Paterson el debate sobre este asunto se vuelve a encender en este estado, que ha sido pionero y abanderado a nivel nacional en otras luchas por la igualdad de derechos.
Ahora la pelota está en la cancha del legislativo estatal. Ya es hora de que los asambleistas en Albany cambien esa práctica poco democrática de sólo debatir aquellos proyectos de ley que tienen asegurado el respaldo de la mayoría parlamentaria. Nueva York debe seguir manteniendo su liderato como la tierra donde los derechos civiles son respetados, y que mejor manera acabar con la injusticia hacia a las personas gay. Asambleistas y senadores, pónganse a trabajar en serio.