martes, 30 de abril de 2013

Collins se convierte en un ejemplo de valor






Esta mañana nos hemos levantando, observando cómo una de las noticias que más están destacando los medios no tiene nada que ver con política, economía o terrorismo. En las primeras planas de muchos periódicos y abriendo muchos programas informativos está destacada la decisión del jugador de la NBA, Jason Collins, de salir del closet y anunciar públicamente en la revista Sports Illustrated que es gay.

Y la razón por la cual se le ha dado tanta importancia a esta noticia, es porque Collins se convierte así en el primer atleta activo que tiene el valor de hablar sobre su orientación sexual. Esto es trascendente, porque el mundo del deporte profesional en Estados Unidos está plagado de homofobia, y por años se ha dejado ver que no existe cabida para las personas gay.

La decisión de Collins le robó incluso el protagonismo a las estrellas de la NBA, que en estos días están jugando los partidos del playoffs, ya que los medios lo que han hecho es hablar de cómo esto es importante debido a que ningún atleta se había atrevido a salir del closet mientras seguía activo en su equipo.

En la NBA ya varios exjugadores han anunciado que son gay, pero lo hicieron una vez se había retirado de la competencia. Este es el caso del atleta inglés John Amaechi, quien incluso sacó un libro en el que cuenta cómo soportó estar en el closet mientras era un jugador activo. Por su parte el expresidente de los Suns, Rick Welts, también reveló públicamente que era gay, aunque lo hizo luego de dejar la directiva del equipo.

La decisión de salir del closet es muy personal, y cada uno tiene sus propias razones de cuándo y cómo hacerlo. Lo importante es que cada vez más personas famosas, en todos los ámbitos de la sociedad, tomen esa decisión, porque así pueden convertirse en modelos para muchos jóvenes que están sufriendo en la oscuridad por no sentir valor para hablar abiertamente con sus familiares y amigos.

Además, mientras más personas reconocidas salgan del closet, y sobre todo si siguen activos, como el caso de Collins, se logrará en un futuro derrumbar ese estigma social que existe, principalmente en el mundo deportivo de este país, de que las personas gays no son aptas para competir a nivel profesional, y que su presencia puede dañar la reputación del equipo.  

Esperamos que la puerta que ha abierto Collins le de valor a otros, ya que saliendo del closet es la única manera que conseguiremos que este país y el mundo vean a las personas gay como seres humanos normales y capaces de destacarse en cualquier ámbito, incluso en los deportes.

lunes, 1 de abril de 2013

Republicanos y el dilema de ir contra la corriente






En momentos en que el tema de la igualdad para las parejas gay está en la palestra pública, y se está viendo un mayor apoyo de la población estadounidense hacia los matrimonios gay, son muchos los políticos que se están dando cuenta de que si no evolucionan al ritmo de la población, su futuro político puede estar comprometido.


Y son sin duda los republicanos los que se están viendo más afectados con esta realidad. En un hecho sin precedente, en los pasados días al menos cinco senadores conservadores han dado su apoyo público a los matrimonios gay, y uno, Lisa Murkowski de Alaska, dijo que su posición sobre el tema está “evolucionando”.


Pero el cambio de mentalidad de algunos republicanos sobre los derechos de las parejas gay no se detiene allí. El senador por Arizona Jeff Flake admitió el domingo en un programa de televisión, que es “inevitable” que el partido tenga en el futuro un candidato presidencial que también respalde los matrimonios gay.


Flake incluso insistió en que el candidato que apoye los matrimonios gay va encontrar sin duda respaldo interno en el partido. El senador, que en lo personal sigue defendiendo el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, dejó ver con sus comentarios que si el futuro candidato presidencial republicano va contra la corriente, podría perder la presidencia.


Y es que los republicanos saben que con el tema gay puede ocurrir lo mismo que sucedió con inmigración, lo que de alguna manera influyó en que perdieran las pasadas elecciones y bajará la aprobación del partido entre los hispanos, un segmento clave para conseguir el poder. Durante la pasada campaña electoral, los republicanos presentaron una postura muy radical sobre el tema migratorio, que alejó a mucho votantes latinos que habían, en algún momento, considerado votar por Mitt Romney.


Ahora, con el polémico asunto de los matrimonios gay, los republicanos saben que podría ocurrir lo mismo. Si de aquí al 2016, cuando se escoja al próximo presidente de EE.UU., crece el apoyo popular a estas uniones y los republicanos se muestran contrario, podemos estar casi seguros de que los demócratas seguirán en la Casa Blanca.

viernes, 29 de marzo de 2013

Una semana de “triunfo” para la comunidad gay





Hemos llegado al final de una semana crucial para la comunidad gay en Estados Unidos. Sin importar cuál sea la decisión que tome en junio la Corte Suprema de Justicia en torno a los matrimonios gay, el sólo hecho de que el tema haya sido analizado en dos días consecutivos de sesione en el Máximo Tribunal, es una muestra clara de que la lucha por la igualdad de derechos para las parejas gay ha tomado una rumbo positivo.

Hasta la revista Time reconoció en su portada de esta semana, que el matrimonio gay ya ganó, porque aunque  la Corte Suprema no haya tomado una decisión todavía, los estadounidenses están dando muestras cada vez más de su apoyo a estas uniones. Es sólo cuestión de tiempo para ver que todos los ciudadanos de este país sean tratados por igual, sin importar su orientación sexual.

Sin duda que una de las consecuencias más importantes del debate esta semana en la Corte Suprema, es que el tema de los matrimonios gay ha acaparado la atención de la opinión pública, y  mucha gente ha vuelto su mira hacia nuestra comunidad, cuestionándose si ya es hora de que todos disfrutemos por igual de los derechos civiles que están garantizados en la Constitución.

Aunque suene a cliché, el “tema gay” está de moda. No sólo porque los medios de comunicación han informado hasta la saciedad sobre las sesiones en la Corte Suprema, sino porque ahora más personas se están tomando un segundo para pensar si la polémica sobre las uniones gay los afecta. Y para sorpresa de muchos,  en ese “autoanálisis”, han descubierto que en efecto así es, porque de seguro conocen a alguien gay.

Durante los días en que se realizaban las audiencias en la Corte Supremo, la cadena CNN presentó una nueva encuesta que demostró que el 57% de los estadounidenses reconoce conocer a alguien gay. Esto es significativo, ya que demuestra que las personas no sólo están pensando en el familiar cercano, sino en amigos, compañeros de trabajo o incluso hasta en ese hombre que trabaja en su restaurante favorito. Cualquiera  en nuestro entorno puede ser gay.

El resultado del sondeo demostró un alza del 12% en comparación a una encuesta realizada en el 2007, que también hacía la misma pregunta: ¿conoce a alguien gay?

Y lo mejor de todo es que mientras más gente reconozca que sí conoce a alguien gay, más aumentará el apoyo hacia los matrimonios de personas del mismo sexo. ¿Quién no quiere ver a alguien cercano estar feliz?

Desde que se realizó la última encuesta sobre el apoyo a los matrimonios gay el pasado noviembre, el nivel de aprobación de los estadounidenses ha cambiado drásticamente, aumentando en 40%. Se estima que  actualmente más del 55% de la población está de acuerdo con estas uniones.

Y como siempre digo, en los pasados meses hemos dado avances significativos en la lucha por alcanzar la igualdad, pero todavía hay mucho trabajo por hacer.  Aunque esta fue una semana de “triunfo”, no podemos  bajar la guardia.

miércoles, 27 de marzo de 2013

DOMA es una ley discriminatoria




Hoy es un día histórico para la comunidad gay. Un día después de que la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. examinara si la Propuesta 8 que prohibió en California los matrimonios gay es inconstitucional, hoy los mismos magistrados seguirán analizando el tema de estas uniones, pero esta vez oirán argumentos a favor y en contra de la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA).

Y aunque el veredicto no se dará a conocer hasta junio, el sólo hecho de que el Máximo Tribunal del país escuche argumentos sobre la validez de esta ley es de gran importancia, ya que puede abrir el camino para que en un futuro no muy lejano las parejas del mismo sexo disfruten de los mismos derechos que el resto de los ciudadanos de este país.

DOMA define el matrimonio como la "unión entre un hombre y una mujer", y no permite que las parejas gay disfruten del reconocimiento legal a nivel federal, y por ende no se favorezcan de los más de 1,300 beneficios que les otorga la ley del matrimonio a las parejas heterosexuales.

Y aunque DOMA no prohíbe expresamente que los estados permitan el matrimonio gay, el no reconocer a nivel federal las uniones que se consoliden en estados donde los gay sí se pueden casar, representa un acto de discriminación con este grupo de la sociedad en relación al resto de la población.

Y es precisamente esa discriminación de DOMA lo que llevó a la lesbiana neoyorquina Edith Windsor a iniciar una lucha legal para conseguir el reconocimiento de su matrimonio con Threa Spyer. Y esa lucha llega hoy hasta la máxima instancia judicial de este país.

Windsor, de 83 años, se casó en el 2007 con su pareja con quien llevaba 44 años. La ceremonia se celebró en Canadá, debido a que todavía en Nueva York no se permitían los matrimonios gay. Luego de cuidar a  Spyer has que falleciera, Windsor se convirtió en su hereda inmediata, y por eso tuvo que pagar más de $350,000 en impuestos federales, algo que no hubiese ocurrido si el Gobierno federal reconociera su matrimonio.

Y aunque la Corte Suprema podría fallar que es muy pronto para tomar una decisión sobre el matrimonio gay a nivel nacional, y dejar que sean los estados los que sigan tomando decisiones sobre estas uniones, el movimiento por conseguir el reconocimiento federales debe continuar. Esta es una lucha que busca lograr la igual bajo las leyes como el resto de los ciudadanos de este país. No se trata de imponer nuestro estilo de vida al resto de la población, o despreciar las creencias religiosas de los demás.

Ya nueve estados en el país han aprobado leyes que reconocen los matrimonios gay: Nueva York, Iowa, Washington, Nuevo Hampshire, Connecticut, Maine, Massachusetts, Maryland y Vermont, además del Distrito de Columbia en la capital.