lunes, 20 de mayo de 2013

La homofobia en Nueva York se torna mortal




El pasado fin de semana se conmemoró el Día Internacional contra la Homofobia, pero la ciudad de Nueva York tuvo pocos motivos para celebrar. El sábado se registró en Manhattan el tercer ataque contra personas gay en menos de tres semanas.

Y esta vez la violencia llegó a sus extremos. La víctima, un hombre de 32 años, perdió la vida al recibir un disparo en la cabeza en el sector del Greenwich Village, luego de que fuera insultado por un individuo que hacía comentarios anti-gays. El asesino, identificado como Elliot Morales, se le acercó a la pareja y le preguntó si estaban juntos. Cuando Marc Carson le respondió que sí, Morales le dijo: "¿Quieres morir aquí?" y en ese momento sacó su revólver y le disparó a Carson en la cara.

Este es el tercer ataque contra hombres gay en la Gran Manzana en menos de tres semanas, luego que dos incidentes se reportaran en las inmediaciones del Madison Square Garden, incluyendo un ataque a plena luz del día. El pasado 5 de mayo una pareja de hombres gay que caminaban por esa zona agarrados de la mano, fueron insultados y golpeados por un grupo de ocho jóvenes que salían de un partido de los Knicks. La pareja sufrió varias fracturas y contusiones. Los agresores todavía no han sido detenidos.

Muy cerca de donde ocurrió el primer incidente, en la calle 33 con la Novena Avenida, otra pareja de hombres gays fue agredida el pasado 10 de mayo, después de que no les dejarán entrar a un club de billar. Afortunadamente en este caso dos sospechosos, Asllan Berisha y Brian Ramírez, fueron arrestados, y las autoridades todavía buscan a otros tres jóvenes envueltos en el ataque.

Esta situación demuestra que la lucha contra la discriminación y la violencia está muy lejos de terminar. Aunque sea una sola vez al año que se celebre el Día Internacional contra la Homofobia, la realidad es que debería ser una lucha de cada día. Nunca se deberían detener los esfuerzos por dejarle saber a la sociedad que los ataques contra las personas gay son inaceptables, y por exigirle a las autoridades que hagan todo lo posible por castigar a los responsables y así mandar una señal a aquellos que no piensan que las personas gay también son seres humanos.

Precisamente hoy la presidenta del Concejo Municipal, Christine Quinn, encabezó una marcha por el Village para denunciar estos ataques y exigirle al Departamento de la Policía que refuerce la vigilancia en los vecindarios donde se concentra la comunidad gay de Nueva York.

Todos debemos hacerle frente a la homofobia. Tenemos que dejarle saber a los demás que el lenguaje homofóbico no es tolerable y menos la violencia.

Es inaceptable que una persona pierda la vida solamente ser gay. ¡Basta ya!


miércoles, 8 de mayo de 2013

Delaware toma una decisión “gigante”





Delaware es un pequeño estado, pero ayer tomó una decisión gigante al convertirse en el undécimo de Estados Unidos en legalizar los matrimonios gay. Esto ocurre a menos de una semana de que Rhode Island, otro pequeño estado al noreste del país, también aprobara una medida similar.

Apenas horas después de que el Legislatura estatal aprobara la medida, el gobernador Jack Markell firmó la ley asegurando que Delaware había "escrito hoy un nuevo capítulo" en su historia y "probado que la justicia y la igualdad siguen adelante" en el estado. Y sin duda, con el paso dado ayer, Delaware ahora puede ser considerado un “pequeño gigante”.

El caso de Delaware y  Rhode Island son sólo pequeñas batallas ganadas, en la gran guerra que se está librando en este país para que las personas gays disfruten de los mismos derechos que tiene el resto de la población. Es un asunto netamente de derechos civiles.

El matrimonio gay está generando cada vez más aceptación en la sociedad estadounidense, que está a la espera, con gran expectativa, de las decisiones que tomará antes de junio la Corte Suprema de Justica sobre este polémico asunto. Pero mientras eso ocurre,  los estados, uno a uno, están cayendo como piezas de dominó. Y es que ya no se puede luchar contra lo que es correcto. Contra el derecho que tienen todos los seres humanos a ser tratados por igual.

En Estados Unidos además de en Delaware y Rhode Island, el matrimonio gay ya es legal en Nueva York, Massachusetts, Nueva Hampshire, Connecticut, Iowa, Maryland, Maine, Vermont y Washington, y en el Distrito de Columbia, la capital del país.

La pregunta ahora es cuál estado seguirá los pasos del “pequeño gigante”. ¿Illinois? ¿Nueva Jersey? …o a lo mejor ¿California? Es solo cuestión de tiempo.

viernes, 3 de mayo de 2013

Rhode Island aprueba el matrimonio gay






Los legisladores de Rhode Island dieron el “sí”. Este jueves aprobaron una nueva ley que permite los matrimonios gays, convirtiendo a este pequeño estado en el décimo que permite estas uniones en Estados Unidos.


Primero fue el Senado estatal que aprobó la legislación la semana pasada con 26 votos a favor y 12 en contra, y ayer le tocó a la Cámara Baja realizar la votación, en la que los matrimonios gays obtuvieron 56 votos a favor contra 15.


Este paso positivo en Rhode Island es una muestra más del cambio de mentalidad que se está dando en el país. El mismo gobernador de ese estado, Lincoln Chafee, tras firmar la ley el jueves en la noche, dijo que la decisión tomada por los legisladores “demuestra que los estadounidenses se están dando cuenta que es lo correcto”.


 Los matrimonios gays ya son una realidad en Nueva York, Iowa, Massachusetts, Maryland, Connecticut, Main, New Hampshire, Vermont y Washington, además del Distrito de Columbia.


En Rhode Island las primeras bodas podrán realizarse a partir del 1 de agosto.

martes, 30 de abril de 2013

Collins se convierte en un ejemplo de valor






Esta mañana nos hemos levantando, observando cómo una de las noticias que más están destacando los medios no tiene nada que ver con política, economía o terrorismo. En las primeras planas de muchos periódicos y abriendo muchos programas informativos está destacada la decisión del jugador de la NBA, Jason Collins, de salir del closet y anunciar públicamente en la revista Sports Illustrated que es gay.

Y la razón por la cual se le ha dado tanta importancia a esta noticia, es porque Collins se convierte así en el primer atleta activo que tiene el valor de hablar sobre su orientación sexual. Esto es trascendente, porque el mundo del deporte profesional en Estados Unidos está plagado de homofobia, y por años se ha dejado ver que no existe cabida para las personas gay.

La decisión de Collins le robó incluso el protagonismo a las estrellas de la NBA, que en estos días están jugando los partidos del playoffs, ya que los medios lo que han hecho es hablar de cómo esto es importante debido a que ningún atleta se había atrevido a salir del closet mientras seguía activo en su equipo.

En la NBA ya varios exjugadores han anunciado que son gay, pero lo hicieron una vez se había retirado de la competencia. Este es el caso del atleta inglés John Amaechi, quien incluso sacó un libro en el que cuenta cómo soportó estar en el closet mientras era un jugador activo. Por su parte el expresidente de los Suns, Rick Welts, también reveló públicamente que era gay, aunque lo hizo luego de dejar la directiva del equipo.

La decisión de salir del closet es muy personal, y cada uno tiene sus propias razones de cuándo y cómo hacerlo. Lo importante es que cada vez más personas famosas, en todos los ámbitos de la sociedad, tomen esa decisión, porque así pueden convertirse en modelos para muchos jóvenes que están sufriendo en la oscuridad por no sentir valor para hablar abiertamente con sus familiares y amigos.

Además, mientras más personas reconocidas salgan del closet, y sobre todo si siguen activos, como el caso de Collins, se logrará en un futuro derrumbar ese estigma social que existe, principalmente en el mundo deportivo de este país, de que las personas gays no son aptas para competir a nivel profesional, y que su presencia puede dañar la reputación del equipo.  

Esperamos que la puerta que ha abierto Collins le de valor a otros, ya que saliendo del closet es la única manera que conseguiremos que este país y el mundo vean a las personas gay como seres humanos normales y capaces de destacarse en cualquier ámbito, incluso en los deportes.

lunes, 1 de abril de 2013

Republicanos y el dilema de ir contra la corriente






En momentos en que el tema de la igualdad para las parejas gay está en la palestra pública, y se está viendo un mayor apoyo de la población estadounidense hacia los matrimonios gay, son muchos los políticos que se están dando cuenta de que si no evolucionan al ritmo de la población, su futuro político puede estar comprometido.


Y son sin duda los republicanos los que se están viendo más afectados con esta realidad. En un hecho sin precedente, en los pasados días al menos cinco senadores conservadores han dado su apoyo público a los matrimonios gay, y uno, Lisa Murkowski de Alaska, dijo que su posición sobre el tema está “evolucionando”.


Pero el cambio de mentalidad de algunos republicanos sobre los derechos de las parejas gay no se detiene allí. El senador por Arizona Jeff Flake admitió el domingo en un programa de televisión, que es “inevitable” que el partido tenga en el futuro un candidato presidencial que también respalde los matrimonios gay.


Flake incluso insistió en que el candidato que apoye los matrimonios gay va encontrar sin duda respaldo interno en el partido. El senador, que en lo personal sigue defendiendo el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, dejó ver con sus comentarios que si el futuro candidato presidencial republicano va contra la corriente, podría perder la presidencia.


Y es que los republicanos saben que con el tema gay puede ocurrir lo mismo que sucedió con inmigración, lo que de alguna manera influyó en que perdieran las pasadas elecciones y bajará la aprobación del partido entre los hispanos, un segmento clave para conseguir el poder. Durante la pasada campaña electoral, los republicanos presentaron una postura muy radical sobre el tema migratorio, que alejó a mucho votantes latinos que habían, en algún momento, considerado votar por Mitt Romney.


Ahora, con el polémico asunto de los matrimonios gay, los republicanos saben que podría ocurrir lo mismo. Si de aquí al 2016, cuando se escoja al próximo presidente de EE.UU., crece el apoyo popular a estas uniones y los republicanos se muestran contrario, podemos estar casi seguros de que los demócratas seguirán en la Casa Blanca.